En algunas ocasiones mientras caminamos pareciera que lo hacemos en un mundo totalmente bizarro, lleno de desgracias, lleno de acontecimientos de los cuales el 90% no nos satisface, por ello solo ignoramos dichos sucesos.
Qué hacemos al respecto? En realidad no mucho, hay quien se dedica a escribir en un diario, hay quien toma su bolsa y sigue caminando, también hay el que dice que actúa yendo a un sin fin de marchas, yendo constantemente a asambleas de las cuales solo se planea y planea sin llegar a mucho. Pero qué es lo que realmente nos mueve? Quizá las ganas de cambiar, esas ganas que todos tenemos, es cierto que hay días en los que levantarnos de la cama cuesta, en los que los pensamientos se nublan y sólo queda un sabor amargo del día anterior. Ya hay innumerable inconsistencia en el sistema, a todas horas en cualquier parte de este planeta, alguien muere, alguien llora, alguien no ha comido, alguien esta contento por sus actos, alguien llega a este mundo, pero que hacemos, ser pesimistas es un camino fácil de seguir. Dejar las cosas al olvido es una manera de acabar con ciertas irregularidades dicen algunos, por el contrario la indiferencia no nos hace mejores, pero si nos hace cómplice de un mal argumento para con los manejos de las distintas situaciones.