jueves, 16 de enero de 2014

EL PLATO DE ESPINACAS


Los que no vivieron a comienzos de los 50 en la hermosa ciudad de Angers, que extiende sus atractivos desde el Maine hasta el Loira, desde el castillo del rey René hasta los suburbios del Tresalé; los que no tuvieron la suerte insigne de vivir en esa época en el capital de Anjou, esos nunca sabrán qué es el encanto antiguo, el resplandor añejo y lo maravilloso de los bailes del cuerpo de ingenieros del cuartel Eblé.
    En febrero de 1950 conocí allí a Brigitte Sapin-Landon. Dieciséis años, hija de un oficial. Su padre era comandante, un simple comandante pero era de casta. Tras estancarse dieciséis años en el grado de capitán, entraba al final de su carrera en el círculo elitista. Un buen hombre, por lo demás, con el pelo gris al cepillo, ojos tristes y una esposa empenachada. Aquella noche ocupaba con su mujer y su hija el extremo del extremo de la mesa del general. Corría el champán y, entre tules y volantes, hombros desnudos, mares de organdí, y también entre galones delgado y kepís negligentemente dejados, percibí, surgiendo de una corola blanca, a una muchacha. Yo casi ironizaba al respecto cuando, de aquel mar de tela fruncida surgió un rostro nítido y malicioso, casi cuadrado, una muchacha de ojos azules de agua marina que me miraba desafiante. Yo era un chico de veinte años pobre y flaco, e insolente, vigilante estudiantil en el instituto David de Angers. Invité a bailar a la hija del comandante. Éste, sorprendido, me detuvo con un gesto. Examinó mi traje gastado, mi cuello casi blanco, y en la duda, no se atrevió a rechazarme. Brigitte se levantó, y yo la tomé en mis brazos.
     La orquesta tocaba un pasodoble. Ella bailaba mal, con grandes zancadas. No sonreía, no hablaba. Yo me liaba con su vestido largo, y echaba pestes. De repente, ella me miró directamente a los ojos, algo que en aquella época las chicas no hacían muy a menudo. Nos miramos fijamente un instante, y sentimos el gatillazo de la conmoción. Después del paso doble, ya éramos cómplices. La samba nos embriagó, y al final del tango, yo estaba enamorado. En la mesa del general, la señora comandante se alarmaba y llamaba por gestos a su hija con grandes aspavientos. Se estaba comprometiendo, bailando demasiado...
La fuente de los deseos está saturada, imaginé que tendría una oportunidad. Claro no estaba pensando correctamente, pero ¿cuándo lo he hecho? Llegué a creer que está sería la oportunidad y la equivocación en seguida reclama lo que le corresponde.

martes, 24 de septiembre de 2013

SUFRIR

Dicen por ahí que las personas sufrimos porque así lo deseamos, es cuestión de decisión entonces. Quizá es una forma de ser, tal vez simplemente es que la costumbre se apodera de la razón.
También influye el ambiente en el que nos desarrollamos, dicen que no puedes comparar a un niño que vive en la calle contra uno que lo tiene todo por así decirlo.
Sufrir es consecuencia de nuestros actos.

lunes, 22 de abril de 2013

En algunas ocasiones mientras caminamos pareciera que lo hacemos en un mundo totalmente bizarro, lleno de desgracias, lleno de acontecimientos de los cuales el 90% no nos satisface, por ello solo ignoramos dichos sucesos.
Qué hacemos al respecto? En realidad no mucho, hay quien se dedica  a escribir en un diario, hay quien toma su bolsa y sigue caminando, también hay el que dice que actúa yendo a un sin fin de marchas, yendo constantemente a asambleas de las cuales solo se planea y planea sin llegar a mucho. Pero qué es lo que realmente nos mueve? Quizá las ganas de cambiar, esas ganas que todos tenemos, es cierto que hay días en los que levantarnos de la cama cuesta, en los que los pensamientos se nublan y sólo queda un sabor amargo del día anterior. Ya hay innumerable inconsistencia en el sistema, a todas horas en cualquier parte de este planeta, alguien muere, alguien llora, alguien no ha comido, alguien esta contento por sus actos, alguien llega a este mundo, pero que hacemos, ser pesimistas es un camino fácil de seguir. Dejar las cosas al olvido es una manera de acabar con ciertas irregularidades dicen algunos, por el contrario la indiferencia no nos hace mejores, pero si nos hace cómplice de un mal argumento para con los manejos de las distintas situaciones.

viernes, 12 de octubre de 2012

Nos Maravillamos...

No es necesaria tanta explicación para darse cuenta que nos encontramos a la deriva, algunos aún no lo perciben, otros lo saben y no lo comprenden.
Hay muertes inoportunas, hambre descontrolada, sequía e inundaciones sin mencionar los suicidios inexplicables. Acabamos día a día con lo que nos rodea, sin hacer el mínimo esfuerzo por siquiera preocuparnos por lo que suceda cinco minutos después.
Ya es menos la gente que siente interés por la vida, por la naturaleza, lo de hoy es emocionarte por ver un rascacielos, por ver como un desierto se vuelve una ciudad llena de iluminación necesaria para la atracción visual de los espectadores que se embelesan por lo que un hombre ha creado, basura, si más basura que ya no sabemos donde meterla.
De cualquier forma vamos a morir me dijo ha dicho.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

In the beginning was the Word, and the Word was with God, and the Word was God.

Au commencement était la Parole* ; et la Parole était auprès de Dieu ; et la Parole était Dieu.